Para los corazones sensibles, ruego una plegaria para el alma de mi amiga Juana que hace una semana fallecio victima de un cancer.Juana, mientra alguien te recuerde nunca moriras.Y yo se que muchismas personas te recordaran porque te hacias querer. Mi cariño mas sincero Teruca
martes, 27 de octubre de 2009
domingo, 19 de agosto de 2007
HISTORIAS DE LUISA
Los bebes y los Reyes Magos.
Pensó que le preguntaría a su padre, ya que una vez le pregunto a su tía lo de los niños y
no le contesto.
Por la noche su desilusión fue enorme.
- Padre, ¿es cierto soy vosotros los que compráis los juguetes y decís que los traen los
Reyes? - Por fin hija, creía que ya te pasabas de inocente; o te hacías la lista para tener
mejores juguetes; tus hermanos lo descubrieron a los siete años y tu ya tienes nueve.
La cara de sorpresa y desilusión de Luisa no se podía explicar.
Salio corriendo a su habitación llorando, no porque no existieran los reyes, pero si le
dolió y mucho que su padre le hubiera mentido.
Ya no quiso preguntar nada más.
Le faltaba aclarar lo de los niños, pero ya no se atrevía a preguntar a ningún mayor, pues
era cierto que los mayores mentían.
Un día que fue a comprar tabaco para su padre, se fijo que el estanquero tenia una tripa
muy gorda, y pensó; seguro, que esta esperando a un niño.
Estuvo todo un año,y pico siguiendo el desenlace de aquel acontecimiento, pero el
estanquero seguía gordo sin más, ni niño, ni narices.
Si todo el mundo mentía, de quien podría fiarse.
No se hablaba con aquella niña tonta, pero apenas se hablaba con su padre (así no le
mentiría)
Llegaron las fiestas del pueblo y vino su hermano Juan, y su esposa.
Por circunstancias de la vida, estos se quedaron al pueblo unos tres meses; coincidiendo
que en aquel periodo de tiempo a Luisa le bajara la regla por primera vez y fue Silvia su
cuñada la que se dio cuenta al ver una mancha en el vestido de Luisa.
La llamo a parte: le explico, que tenia que hacer, como debía comportarse y sobre todo
el porque de aquel fenómeno de la naturaleza.
Porque se tenia la regla, como se hacían los niños y como nacían.
- ¿Es cierto todo eso que cuentas?
- Pues claro, es la ley de la vida.
- Pero si el estanquero hace más de un año que tiene tripa, y no le sale ningún niño.
- Muchacha, las que tienen los niños son las mujeres, no los hombres.
- ¿No me mentiras tu también?
- ¿Tu as visto algún animal macho parir?
- No, pero los humanos somos más inteligentes, ¿seguro que no mientes?
- No tengo costumbre de mentir, pero ¿a que viene eso?
- Que yo creía que los mayores erais perfectos, (sobre todo mi padre) y resulta que todo
el mundo miente, y miente siempre.
- Eso no siempre es cierto, no digo yo que alguna vez sea necesario mentir, pero muy
pocas.
- ¿Porque me mintió mi padre, con los reyes, el ratoncito y con los bebes?
- Lo de los bebes, porque tu eras chiquita para entenderlo, y de lo demás, nos gusta
mantener la ilusión de nuestros hijo, mas que mentirles a ellos nos mentimos a nosotros
mismos; es un modo de sentirnos niños todavía.
Después de la explicación de su cuñada, todavía no podía entender porque a los mayores
les gustaba sentirse niños; si resulta que los niños, (sobre todo ella) `parecían tontos.
Se prometió a si misma, no mentirles jamás a sus hijos si alguna vez los tenia; y explicarles
con toda clase de detalles todas las preguntas que ellos le hiciera.
Fin
martes, 14 de agosto de 2007
LAS HISTORTIAS DE LUISA-
Los bebes y los Reyes Magos.
Hasta los nueve años Luisa no fue al colegio.
Las niñas del pueblo si bien la querían porque era simpática y buena niña, no dejaban de
decir que era “payesa” o sea, según ellas un poco ignorante.
Todas las niñas de ocho años para arriba sabían de sobra de donde venían los niños, pero
Luisa no lo sabía.
Cuando sus amigas se lo contaron, ella puso cara de sorpresa, o mejor de incredulidad.
- Luisa, tú sabes ¿de donde vienen los hermanitos?
- Pues claro, los trae la cigüeña.
- Ja, ja, ja, la cigüeña. Serás tonta.
- No, chica no, que me lo dijo mi padre.
- Y tú no sabes que todos los padres mienten.
- Eres muy mala, y mentirosa, los padres nunca mienten y a mi me castigan si yo miento,
dicen que está muy feo mentir.
Ya no tenia a su amiga imaginaria, pero estaba preocupada porque ahora no tenia con
quien hablar; y esas amigas del cole no eran de fiar, contaban unas barbaridades
imposibles de creer, pero su tía no le aclararía nada por mucho que se lo preguntara;
pues parecía que le diera vergüenza de hablar de niños, Luisa no podía entenderlo con lo
bonitos que son los niños.
En el colegio las aulas estaban divididas en tres grupos, los niños, las niñas y los
parvularios.
Lo que mas le extrañaba a Luisa era que los profesores, siempre decían que los niños y
las niñas no debían estar juntos que era un peligro moral.
No entendía lo que era moral, pero no podía ser muy bueno si obligaba a separar los
niños de las niñas; ella había estado siempre rodeada de niños, pues todos sus hermanos
eran niños, (bueno ahora hombres) y nunca había pasado nada.
Ella se entendía mucho mejor con los niños que con las niñas, estas eran caprichosas,
mentirosas y tontas.
A la hora del patio casi siempre se quedaba dentro de la clase para leer algún libro; ya
que le habían reñido mas de una vez por jugar al fútbol con los chicos ella era la única
que se saltaba a la torera la prohibición de jugar con los niños y a estos les hacia gracia el
desafío y la aceptaban como a uno mas del grupo.
Sus mejores amigos eran Antonio de catorce años, Andrés de trece y Papo ce once, para
no ser castigados se hacían los desconocidos en el colegio, pero muchas tardes se
reunían para estudiar o divertirse.
Llegaron las fiestas de Navidad, y Luisa no bajo al pueblo, porque la nieve había
bloqueado el camino, pero las fiestas habían terminado y empezaba de nuevo el colegio y
pese al frío ni podía ni quería faltar, le gustaba aprender y porque no decirlo echaba de
menos a sus amigos; y también quería enseñarles la pelota de reglamento y le trajeran los
Reyes.
Ya en clase sus compañeras se rieron de ella por dos motivos.
- Luisa, ¿los reyes de tu casa son ciegos?
- Que tontería estas diciendo, es que ¿estás fiestas te hicieron más tonta de lo que ya
eras?
- No guapa, no, pero las pelotas son juguetes de niños.
- Los reyes saben de sobra lo que le gusta a cada niño, y saben que a mi me gusta jugar a
la pelota.
- Pues claro que lo saben, porque los reyes son los padres.
- Eso es mentira, ya te dije que eres una mentirosa.
- Si, y tu, una ingenua; el Papa Noel es mentira, los reyes son mentira, el ratoncito Pérez
es mentira, y que los niños los trae la cigüeña también es mentira.
- Muy segura estas tu de lo que dices, pues demuéstralo.
- Obsérvalo tú y te darás cuenta, sobre todo con los niños, porque salen de la tripa.
¿Porque crees que las mamas van al hospital, para que el doctor les saque el niño?
Como podía aquella niña en tan breve espacio de tiempo acumular tantas y tantas
mentiras; forzosamente tenia que estar mal de la cabeza.
CONTINUARA---
lunes, 13 de agosto de 2007
Y PASO UN ANGEL
Y PASO UN ANGEL
Tenia el aire cansado de invierno,
miró a los ojos de los componentes;
muy tiernamente, y en silencio,
haciéndose este, denso y potente.
Despertó, sentimientos insólitos,
con calladas palabras, de seres no vivos;
sentimientos amargos, por ello ocultos,
de seres queridos ya en el olvido.
Y partió. Sin decir una palabra,
con el mismo misterio, en que vino;
arrebatando unos instantes de falsa,
de la comedia clásica en que vivimos.
Fue un instante, de silencio profundo,
nadie supo, de los pensamientos íntimos;
se reanudo la alegre charla, sin sentido,
paso un ángel fugaz, y nadie lo ha visto।
T.P. Marés
martes, 7 de agosto de 2007
CUENTO " El espanta Pajaros "
El espanta pájaros
Era de familia numerosa, pero casi nadie le prestaba mucha atención.
Morena de ojos negros y grandes, tenía ocho años y no levantaría más de un metro del
suelo.
Hoy la llamarían súper activa, antes sencillamente era revoltosa.
Era la pequeña de cuatro hermanos, su madre tenia cuarenta y cinco años y murió en el
parto de Luisa. Por eso ella no conocía las caricias de una madre y así se crió ella, más
bruta que un arado.
Desconocía totalmente la coquetería femenina, nunca la encontrarías jugando a muñecas
como hacían las demás niñas, ella le gustaba jugar a buscar nidos de pájaros en los
árboles más altos. Vivía en el campo y no tenia amigos, sus hermanos eran mayores, Juan
el mayor tenia tenía treinta años, casado y vivía en la ciudad; Curro el segundo, se mato
en un accidente de bicicleta con quince años y Eloy con veintidós años estaba estudiando
de aparejador, tampoco vivía en casa.
Aparte de ella en casa vivían dos viejos y una amargada, ese era el comentario que
siempre oía cuando alguien se dignaba dirigirle la palabra.
Ella podía entender que en su casa vivieran tres viejos, no dos como decía la gente; su
abuelo, su padre y su tía pero no entendía lo de amargada; su tía las pocas veces que la
había besado no amargaba ¿ por que lo dirían?
Un día Luisa escucho decir a su abuelo que se presentaba un mal año por culpa de una
bandada de pájaros de procedencia del sur que se habían adueñado de los trigales y
dejaban el campo sin trigo.
Luisa tuvo una idea, y se la quiso plantear a su abuelo, pero éste como de costumbre ni
tan siquiera le escucho.
Era un viejo huraño, gruñón y con cara de muy pocos amigos; no hablaba nunca, pero
con el se sentía protegida, era el único que por la noche cerca del fuego le dejaba reposar
su cabeza en sus rodillas.
La menuda niña, no sabía recapacitar, si sus ideas podrían ser buenas o no, lo que
pensaba sin más preámbulos lo llevaba a la práctica (y así le iba).
Podía pasarse el día pérdida y mientras estuviera en casa a la hora de dormir, nadie se
preocupaba de ella.
Vivian en el campo, y lo mismo el padre que el abuelo estaban convencidos que allí no
corría peligro alguno; su tía la solterona solía decir que seria bueno que la niña fuera al
colegio, pero el padre creía que lo importante para ella era saber llevar una casa como
toda buena mujer, los estudios eran para los hombres.
Luisa no comento su idea a nadie, su abuelo no la escuchaba, su padre siempre estaba en
el campo y su tía siempre le mandaba cosas; así que prescindió de todo el mundo y
decidió llevar su idea a la practica; se encerró en el desván buscando en el baúl de su
madre algo que pudiera servirle para su plan.
El baúl estaba cerrado con candado, ella hasta hoy no le había importado, pero ahora lo
necesitaba abierto, y sin pensarlo cogió una herramienta y rompió el cerrojo, no sin
poner toda la fuerza que por poco hubiera resultado poca.
No tenia amigas pero tampoco le hacían falta, ella se había creado su propia amiga, esa
que se saca una de las fantasías, la cual se ajusta a la perfección a sus propias necesidades.
La llamaba Cris y se pasaba horas hablando con ella.
- Cata crac, por fin, lo conseguí.
- Lo ves Cris, ya esta abierto; buscare un bonito vestido de mi madre.
Encontró una pamela vieja, arrugada y un tanto rota, y la aparto.
Siguió buscando, ayo unos zapatos y un vestido que debía ser el de novia de su madre.
- Mira Cris, eso me servirá.
Se vistió con aquellas prendas y parecía un fantoche, pero ella se veía guapa.
- ¿A que parezco una princesa?
- Iré dando vueltas alrededor del campo de trigo y así los pájaros se irán y no comerán el trigo.
- ¿Que te parece mi idea? ¿A que es fabulosa?
Se fue donde los trigales con todo su atuendo, y fue dando vueltas y mas vueltas alrededor del campo; con un sol de justicia.
Cuando se cansaba se sentaba, y movía los brazos para que los pájaros se fueran, así paso todo el día en el campo; al anochecer se desvistió en el desván y se fue a casa.
- No viniste a comer donde estuviste, le pregunto su tía.
- Por ahí en el campo.
- Nunca vas a ser una buena ama de casa, si te pasas el día holgazaneando.
- Estuve ayudando al abuelo.
Este levanto la mirada del plato con cara de interrogación, pero no dijo nada.
Después de la cena Luisa estaba cansada eran muchas las vueltas que había dado alrededor del campo de trigo; dio las buenas noche y se acostó.
Al día siguiente Luisa no se podía levantar, se encontraba mal tenia fiebre y fuego en la cara; estaba roja como un pimiento.
Su tía no podía creer que la niña volviera a tener el sarampión ( pues parecía eso) si hacia
escasamente un año que lo había pasado, y eso se pasa una vez en la vida.
El padre que tenia que ir al pueblo para comprar abono para la tierra aprovecho y aviso al medico para que pasara por la casa a ver a su hija.
Mientras Luisa en un descuido de su tía hizo un esfuerzo, se levantó fue al desván se vistió de nuevo con su pamela, el vestido blanco y los zapatos y se fue a los trigales; como estaba muy débil no dio vueltas, se sentó en medio del trigal y fue moviendo los brazos para asustar a los pájaros.
Su fiebre subía, su cara cada vez le quemaba más y estaba muy, muy cansada, tanto es así
que se desmayo.
Al llegar el medico, se asustaron muchísimo, pues Luisa no estaba en la cama donde todos creían que debía estar.
La tía lloriqueaba diciendo esa cría me va a matar.
- Si, ¿pero donde esta ahora? dijo el padre.
- Y yo que sé, ¿Acaso ha tenido nunca control?
- Que esta enferma, Caray.
- Buscadla, no estara lejos dijo el medico.
Los tres fueron a buscarla por aquellos campos, como el trigo estaba ya un poco crecido no podían verla; de repente el padre, mas que encontrarla se tropezó con ella, la cogió en brazos la llevó a casa y llamó a los demás.
Después de una concienzuda revisión el medico dijo que padecía una insolación y que tenían que darle mucho agua para evitar el peligro de deshidratación.
Estuvo una semana en la cama, sin apenas comer, solo bebía, agua, caldo, zumos leche ect. ect.
Estaba tan harta de líquidos que le dijo a su amiga Cris:
- ¿Cris porque no me darán vino o cava? Así al menos estaría siempre contenta.
- Cuando me ponga buena, nunca mas voy a beber, lo juro.
- ¿No te habrás vuelto loca? Le dijo su tía al ver que hablaba sola.
- ¿Porqué lo dices?
- Estabas hablando sola.
- No, estaba pensando en voz alta.
- Venga comete ese puré, que mañana ya te podrás levantar.
- Si no voy a poder aguantarme de pie con tanta borrachera de líquidos.
- Así no aras locuras.
- Yo no hice locuras, hice de espanta pájaros, para salvar la cosecha de trigo.
- Los espanta pájaros son muñecos, no personas.
- Y yo que sabía, ¿me cuenta a mi alguien las cosas?
- Esas cosas se saben, mas viviendo en el campo como tu.
- Bueno, da igual, yo siempre lo hago todo mal, por que no me quiere nadie.
- Que tontería es esta, si tú eres la niñita de la casa.
- Si, la que mato a su madre, al nacer... y se puso a llorar desconsolada.
- Niña, Luisita, por Dios no digas esos disparates. Eso no es cierto, y todos te queremos muchísimo.
- ¿Porque Juan cuenta que padre jugaba con el y le daba besos y a mi no?
- Por que ya no tiene humor, cuando Juan era pequeño tu padre era joven y tenía otro ánimo. ¡Pero te quiere, seguro!
Al día siguiente te levanto, estaba un poco débil, pero contenta, su padre le regalo un cuaderno y una caja de lápices, para que aprendiera a escribir.
- Toma, quiero que el día de mañana seas una señorita.
- Gracias padre, y le dio un beso.
- Que sepas que te quiero mucho, que tú eres mi niña bonita.
Se fue corriendo a su habitación, y llamo a su amiga invisible para decirle:
- Cris mi padre me ha dicho que me quiere y me ha regalado esto para que sea una señorita de verdad.
- Estoy contenta, mi padre me quiere igual que a Juan y a Eloy.
- Sabes, nunca mas volveré hacer de espanta pájaros, ahora soy una señorita, bonita e inteligente.
- Ya sé que los espanta pájaros son muñecotes destartalados que se plantan en medio de la siembra para asustar a los pájaros.
Al llegar el mes de septiembre empezó a ir al colegio y fue la niña más feliz de la comarca.
Colorin, colorado esta historia ha acabado.
T.P Marés
jueves, 22 de marzo de 2007
Amapola Autora: Teresa Prudencio.
domingo, 25 de febrero de 2007
QUIEN SABE,SABE.
jueves, 1 de febrero de 2007
LA DEPRESIÓN Autora: Teresa Prudencio.
Con espejos exagerados,
Madejas muy liadas;
Y un sentimiento de culpa,
Que arrastro de la infancia.
Estoy y no estoy,
Hablo y no digo nada;
Mi tristeza se agranda,
Desconociendo la causa.
Me siento encerrada.
En un espacio sin paredes;
La opresión es tanta,
Que revienta mis sienes.
Líbreme Dios, o la ciencia,
De esas pesadillas absurdas;
Que ni yo, ni nadie entiende,
Por ser eso....Absuedas.
martes, 23 de enero de 2007
LAGRIMAS Autora: Elvira Sevillano.
En esos momentos que la vida, parece que te atrapa, te oprime y da la sensacion que te ahoga; leer un poema de mi amiga Elvira me reconforta.
LAGRIMAS
En las cuencas profundas, misteriosas del alma,
casi sin damos cuenta, se generan las lágrimas.
y nacen con nosotros rodando por la cara
hasta aprender que, a veces, las lágrimas se tragan.
y nacen con nosotros, cristalinas saladas,
su cauce de mejilla termina en la garganta
reseca, temblorosa, silenciosa y amarga.
A veces, nos las secan o se secan cansadas,
La lágrima en la vida puede volverse sabia,
astuta, intermitente, alegre o mojigata.
La lágrima de un niño, me duele aunque sea falsa.
El llanto de los viejos, me estremece y me marca.
jueves, 11 de enero de 2007
NO QUIERO SER GRANDE.
No quiero ser grande.
Quiero ser, la violeta,
que oprimas en tu pecho,
con una fuerte adoración.
No quiero ser grande.
Quiero ser, el rocío,
que aplaca la fiebre,
de tu encendida pasión.
No quiero ser grande.
Quiero, tu amor sencillo,
de violeta, agua y rocío,
que es lo que yo admiro.
FIN
lunes, 1 de enero de 2007
NO NACIÓ EN BELÉN
Nació un niño chiquito,
gitano por añadidura;
y el calor que le rodea,
es la miseria escondida.
No tiene casa, ni techo,
nació bajo las estrellas;
es el fuego de la hoguera,
quien le abriga y calienta.
Es noche de algarabía,
los gitanos lo festejan;
es igual que el Niño Dios,
pues nació en Noche Buena.
No le hacen falta, riquezas,
tiene amor brujo y gitano;
y por manto las estrellas,
de cuna, un lindo prado.
A la luz de la gran hoguera,
de leños y calor humano;
no envidia a los ricos,
con todos sus satinados.
Este niño humilde y pobre,
es el Dios de nuestros mundo;
el que festejan un solo dia,
y humillan trecientos sesenta y cinco.
No son canticos de buena nueva,
los que, anuncian su nacimiento;
son las bombas de Sarajevo,
y las guerras del mundo entero.
Como los niños sin historia,
los que no nacieron en Belén;
son hijos de cualquier parte,
tal vez queridos; pero con hambre tambien
FINsábado, 9 de diciembre de 2006
PLACIDEZ DE OTOÑO
PLACIDEZ DE OTOÑO
La naturaleza dio el fruto,
La flor el aroma perdió,
La hija del árbol cayó
Y mi amor se marchito.
Vientos huracanados;
y un corazón oprimido,
dice: el otoño a llegado.
Nada tan bonito,
Que sus tonos ocres,
Nada mas amargo
que el desnudo de los bosques;
Así desnudo mi alma,
En el final de mis días
para gozar del reposo
Serena placidez
Respira mi alma
De una vida cumplida
Sin nada que le falta.
domingo, 26 de noviembre de 2006
EN EL FONDO DEL MAR. (Autora: Teresa Prudencio)
Me refugie junto al mar;
Y fue en un arranque de ira,
¡ Zas ¡ eche la llave a navegar.
Veo los niños jugando
Que alegres cantan a coro
“ Donde están las llaves”
Y pienso ya sin nostalgia...
En el fondo del mar.
domingo, 19 de noviembre de 2006
“ GUITA “ PARA UN SUEÑO"
Hay que buscar la “ guita “,
para comprar un sueño;
esta vida no me gusta,
y con osadia, yo la reto.
Alucino y veo angeles,
y en las nubes,se abren cielos;
veo estrellas de mil colores,
olvidandome de mis infiernos.
Allí, nada es lúcido ni real,
¿ és locura,o tal vez delirio ?
flipate ,flipate tu conmigo,
y juntos volaremos al infinito.
No importa que te juzguen,
como si fueras un trapo viejo;
sin rumbo,sin dinero,ni amigos,
su opinión , me importa un bledo.
La culpa es negra y no la quiero,
la sociedad,esta mal montada;
y si yo, no se vivir con dignidad,
al menos, dadme “ guita “ para soñar.
sábado, 18 de noviembre de 2006
E L N I D O . A utora;Conchita de Pedro-Juan L'Hospitalet
No soy madrugadora; pero soy curiosa y me gusta mucho ver amanecer el dia.
Por ello hoy he madrugado.
He vist alla en el horizonte, unas nuves de algodon (esponjoso algodon) que poco a poco se iban perfilando unos tonos rojizos del sol que se estba abriendo camino entre nuves para despues lucirse con todo su explendor; los pajarillos le daban la bienbenida con sus trios alegres de ver el nuevo dia.
De repente me he cardado de un poema de una amiga mia que le viene como anillo al dedo.
El nido
Encima de un seto
un nido distingo,
me acerco y observo
a tres gorrioncillos.
Sus bocas abiertas
por el hambre y frío
reclaman comida ...
¡Los papis se han ido!
¿En dónde estarán?
reclama el chiquito
abriendo su boca
de un hueco infinito.
La Gorriona llega,
y el Gorrión solícito
descarga su buche
en los tres piquitos.
Una lombricilla ...
un grano de trigo ...
Un cínife gordo
que cazó su pico.
iY qué algarabía
se siente en el nido!
alitas batientes ...
bolita su ombligo ...
Ya no tienen hambre,
la lluvia se ha ido,
ha salido el sol,
icantan pío pío!
Conchita de Pedro-Juan L'Hospitalet
martes, 7 de noviembre de 2006
NO QUIERO SER GRANDE.
NO QUIERO SER GRANDE.
No quiero ser grande.
Quiero ser, la violeta,
que oprimas en tu pecho,
con una fuerte adoración.
No quiero ser grande.
Quiero ser, el aire,
de tu profundo suspiro,
nacido en el corazón.
No quiero ser grande.
Quiero ser, la gota de agua,
que brilla en tus ojos,
fruto de la emoción.
No quiero ser grande.
Quiero ser, el rocío,
que aplaca la fiebre,
de tu encendida pasión.
No quiero ser grande.
Quiero, tu amor sencillo,
de violeta, agua y rocío,
que es lo que yo admiro.
FIN
jueves, 2 de noviembre de 2006
LOS MUERTOS Autora: Teresa Prudencio
Dos de noviembre, dia de difuntos: ritual, tradición o amor.
Los cementerios se llenan de visitantes, con sus flores y sus oraciones, la primera vez que fui para rezar por mis muertos se me ocurrio hacer esta poesia.
LOS MUERTOS
Silencio, oscuro silencio,
ni el vuelo de una mosca, estorba;
que el silencio de la noche,
es silencio sepulcral.
Si vas al Camposanto,
con respeto, a los muertos a venerar;
sentirás, que se te para el alma,
y que las piernas empiezan a temblar.
Es un efecto de la mente,
o un «halo» divino y misterioso;
pero es cierto que lo sientes,
y que te cala hasta los huesos.
Cuando leí por vez primera,
algunos versos de Bécquer
el qqe más me impactó,
QUE SOLOS SE QUEDAN LOS MUERTOS.
Un frío gélido allí se respira,
un frío, que no es nieve, lluvia o viento;
es un frío en la sangre, en los huesos,
sencillamente, es frío de muertos.
Creo que fue condición,
que Dios le puso al hombre;
pues los muertos, muertos son,
y sólo a Dios le corresponden.
He aquí la sencilla razón, de mi pequeño razonamiento;
los favores, hazlos hoy,
que mañana, nada recibirán los muertos.
lunes, 30 de octubre de 2006
FALSO MUNDO.
prostitución y vicios;
palabras, que no caven en la boca,
y nos llenan el alma de vacios.
Vivos colores y virtudes,
quiere reflejarnos el mundo;
con espejos de falsedades,
que cada cual lleva oculto.
Comprendemos y nos da pena,
de cualquier enfermedad;
de pronto, nos sentimos jueces,
si de droga o SIDA, oímos hablar.
¿Acaso no es una enfermedad?
¿donde esta la comprensión’
solo pretendemos juzgar,
no nos cabe la compasión
Si el mundo es totalmente falso,
allá él con su conciencia;
nuestra misión en la vida,
es ayudar, sin recompensa.
No marginemos a la gente,
por sus enfermedades o razas;
un día podría tocarte a ti,
y te dolerían sus intolerancias
domingo, 22 de octubre de 2006
QUE BELLA ERA MI ISLA:
FILIPINA
Tu isla es belleza,
de eso no hay que dudar;
pero el hambre y la miseria,
te hicieron emigrar.
Como ave migratoria,
vuelas y vuelas sin cesar;
con rumbo hacia España,
donde te prometieron pan.
Pero qué pan más amargo, encontraste al llegar;
te cortaron sin razón las alas,
y te metieron en cárcel d
e cristal.
Todas las promesas que te hicieron,
ni un momento pensaste en dudar;
ibas a cambiar, pena por gloria,
y poder tus necesidades saciar.
No hubo, ni contratos, ni gloria,
fue una forzada prostitución;
y hoy tienes las alas rotas,
y destrozado el corazón.
Qué bella era tu isla, aunque se comiera mal; y maldita esa España, que te encerró,en una cárcel de cristal.



